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La Fundación Dr. Pedro Guillén alerta de los peligros que supone para la sociedad el uso de terapias celulares sin garantías científicas

La FDA, Agencia Americana del Medicamento, ha denunciado recientemente el uso falto de escrúpulos que determinados profesionales médicos hacen de la terapia celular. En un comunicado oficial, la institución afirmaba que “no iba a permitir que hubiese estafadores aprovechándose de la vulnerabilidad de los pacientes con enfermedades graves”.
La Fundación Pedro Guillén promueve desde hace años la investigación en terapias celulares, y la Clínica CEMTRO posee el primer laboratorio español acreditado para el cultivo celular con fines terapéuticos. Como fundador de este hospital de referencia en terapia celular y Director de la Fundación que lleva su nombre, el Prof. Guillén, ha querido sumarse a esta condena para advertir del peligro de usar terapias no contrastadas: “No se puede comercializar con la esperanza a la cual se aferran los pacientes con enfermedades que no tienen otro tratamiento”. El prestigioso traumatólogo e investigador recalca que “los organismos regulatorios europeos y americanos han dispuesto la legislación pertinente para regular en qué contexto se puede utilizar la célula como medicamento”.


El comunicado de la FDA surge después de la publicación, por parte de la prestigiosa revista científica New England Journal of Medicine, de un reporte de tres casos de pacientes con enfermedad macular que se habían quedado ciegos después de que se les administrara una inyección de células madre en el vítreo. El editorial de la revista denunciaba la falta de control sobre el uso de células madre y el uso que se hacía de estas con fines lucrativos y sin garantías científicas. Este uso “acarrea el riesgo de empeorar la salud humana y viola así la máxima médica de lo primero es no dañar”, terminaba el artículo.

En España, la regulación de las terapias celulares está marcada por la Agencia Española de Medicamentos y productos Sanitarios (AEMPS), siguiendo directrices europeas. Este organismo ya ha advertido en otras ocasiones del uso inadecuado que se realiza de estas terapias, principalmente de la terapia con células madre, y de la confusión que genera en la sociedad. La base científica del uso de células madre es que éstas, al ser células en una etapa más temprana de la diferenciación celular, pueden evolucionar hacia otros tipos celulares que son deficitarios en ciertas enfermedades.

Así, comenta Guillén, al inocular células madre en un órgano lesionado, se espera que estas células evolucionen de forma automática hacia la estirpe celular dañada. Sin embargo, la realidad es que no puede determinarse cómo van a diferenciarse estas células y qué evolución van a seguir. Como explica el Dr. Guillén, “suponer que las células inyectadas en el ojo van a evolucionar automáticamente a células retinianas es como asumir que si una orquesta se queda sin violonchelistas, basta con sentar niños en los asientos vacíos para que se convirtieran en violonchelistas”.

Para que una célula llegue a ser lo que es, no basta con que la célula madre esté en el órgano donde asienta esa célula, hacen falta innumerables señales químicas y determinantes biológicos que la hagan evolucionar hacia su estado final. “Un niño sentado en el asiento de un violonchelista nunca llegará a ser un virtuoso del violonchelo si no es a través del estudio y la práctica, y de la tutela de un buen profesor. Por desgracia, en la mayor parte de las terapias celulares no hemos sido capaces de encontrar a ese buen profesor”, concluye el Dr. Guillén.

Las terapias celulares aprobadas por la AEMPS, incluyen el implante de condrocitos autólogos para tratar las lesiones de cartílago, el de queratinocitos para el tratamiento de quemaduras, y el de células limbocorneales (precursores de células corneales) para lesiones corneales.

El resto de tratamientos celulares no están autorizados por esta Agencia, y estas terapias sólo deberían usarse dentro de ensayos clínicos controlados, gratuitos para los pacientes y con garantías de seguridad. Sin embargo, está extendida la oferta de tratamientos con células madre o células mesenquimales para todo tipo de patologías, sin ninguna garantía de calidad ni supervisión científica.

2 Comentarios

  1. José

    Gracias Don Pedro por su articulo, creo que por desgracia aun esta por llegar el vandalismo masificado en terapias celulares, los gobiernos deben responder con mucha seriedad al intrusismo celular de bazar, también el sentido común de los pacientes debe prevalecer, porque como bien anticipa puede provocar problemas gravísimos, incluso generacionales imprevisibles. Un fuerte abrazo.

  2. Pedro Sanchez

    Muy interesante y sensato. Enhorabuena Pedro. Un fuerte abrazo. Pedro

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